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Wicmage cosas
DRAFT

Draft

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Hoy Felipez ha decidido que iba a jugar a este juego, non-binary, porque se lo han recomendado. Yo, que no lo conocía pero el nombre me llamó la atención, fui a buscarlo en Steam.

He tenido un día con altibajos: por un lado, me ha llegado el Steam Controller, lo cual me ha hecho tremendamente feliz; pero por el otro, las últimas horas de mi jornada laboral han sido muy caóticas y estresantes. A partir de ahí, yo quería relajarme y tener una tarde lo más tranquila posible pero haciendo algo para no dormirme de forma imprevista.

"El juego es gratis y en las reviews a la gente le dura como 1 hora, genial, ya puedo echar la tarde con algo" pensé, sin saber dónde me estaba metiendo.

El juego tiene dos rutas, aunque al iniciar partida no te da opción a elegir. La que yo he jugado es la que relata la vida de un personaje considerado masculino de nacimiento.

Conforme avanzaba en el juego, veía similitudes con mi vida. Cosas que, aún con diferencias, en el fondo veía mucho reflejo y me estaba dando un poco de miedo. Aquí ya me empezaba a oler que la tarde no iba a acabar bien.

En momentos cotidianos o si alguien me pregunta, para mi intentar pensar en recuerdos sobre mi infancia y adolescencia es como mirar a través de un cristal empañado. Sé que pasaron cosas, de algunas me acuerdo, pero la gran mayoría de eventos que moldearon a la persona que soy no los recuerdo claramente, hay lagunas, o no pienso en ellos como si los hubiera vivido en primera persona.

Mientras jugaba estaba reviviendo algunos de estos momentos completamente olvidados. Me estaba abstrayendo por completo de la historia hasta el punto en el que si alguien me pregunta qué pasaba en el juego, no sabría decirlo exactamente. No es que no estuviera prestando atención, es que estaba viendo en esa historia mi propia vida. Nunca jamás me ha pasado algo similar.

La parte adulta terminó de romperme. Hubo un texto que realmente hacía parecer que quienes desarrollaron este juego hubieran estado en mi cabeza desde siempre. Es imposible. Y aún así, en cuanto lo leí, me eché a llorar. 15 minutos. Intenté recomponerme. No pude, volví a llorar otros 15 minutos más. Conseguí levantarme de la silla para ir al baño. Me lavé la cara, me resultó complicado. Volví para seguir. Pero el juego no me dio ninguna oportunidad. Al final, no sé cuánto tiempo he estado llorando hoy.

Terminé una de las mitades en más de 1 hora. Se suponía que el juego entero duraba eso. No fui capaz en ese momento de empezar la segunda mitad. Mañana será.

Ahora escribo esto con miedo por múltiples motivos. Estoy terminando de escribir al borde de empezar a llorar de nuevo. Que cosas, yo creía que ya estaba bien. Estoy alargando el texto innecesariamente para compartirlo lo más tarde posible, yo lo sé. Pero en algún momento tengo que ser valiente.

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