Un método matemático para jugar dinero y una extraña tradición centenaria ayudan a entender el por qué de la suerte de los milmillonarios.
Esta será una historia de trenes que empieza hace ya unos años, pero que tiene mucho que ver con el estado actual de la red ferroviaria española. Una historia, más concretamente, sobre el ancho de sus vías. En su dramatis personæ, unos ingenieros visionarios, un «luminoso» alcalde de Vigo y […]
Ahora sí: hemos llegado al final de las aventuras de nuestro simpático maquinista Johnnie Gray. A lo largo —a lo muy largo— de once artículos hemos seguido sus aventuras y desventuras mientras intenta rescatar su locomotora de las garras de unos espías yanquis, deteniendo la mirada en la tecnología ferroviaria de la época, de la que Buster Keaton se revela como buen conocedor. Ya solo nos queda acomodarnos y dejarnos sorprender por una escena digna de una buena cinta de catástrofes.
Estamos llegando ya al final de las aventuras de Johnnie Gray (Buster Keaton) en El maquinista de La General. ¡Y qué final! Reconozco que me costó entender qué estaba viendo justo después de que sabotee un desvío para impedir, con suerte por un rato largo, que sus perseguidores yanquis le marcaran de cerca. Vamos a ver en primer lugar…
Una de las pequeñas sorpresas que nos tiene reservadas El maquinista de La General son los puentes cubiertos. Aunque no me considere un gran consumidor de cine, sí tengo bastantes de los números más gordos tachados de mi tarjeta de bingo. Es decir, he visto Los puentes de Madison. Una de las conclusiones menos importantes que pueden extraerse de semejante valle de lágrimas hecho película es que…
Arrancamos la nueva semana estrenando el horario de invierno en este rincón de Europa. Arrancamos, también, un nuevo episodio de la serie sobre cultura ferroviaria en El maquinista de La General. Hoy vamos de arranques difíciles.
Sigamos avanzando por unas ignotas vías rurales del Oregón de los locos años veinte que simulan ser las de la vieja Georgia confederada en El maquinista de La General. En la escena anterior habíamos intentado zafarnos de un vagón suelto sin éxito, aunque pronto los espías yanquis a los que perseguimos nos librarán, sin querer, de él. La idea no era mala…
¡La persecución continúa! En artículos anteriores nos hemos sentado en la biela de una locomotora en marcha, hemos desenganchado vagones, nos hemos subido al techo de una locomotora y hemos disparado un mortero que estaba detrás de nuestra locomotora y apuntado hacia delante, pero no nos ha dado gracias a una curva. Hoy nos encontraremos un vagón suelto en nuestra ruta y unos desvíos un poco especiales. ¿Qué ocurrirá?
Reproduzco a continuación un artículo recién publicado por Robert C. Martin.Me ha gustado tanto que me he lanzado a traducirlo como un poseso, espero que lo disfrutéis.En lo posible, disfrutad de la versión original aquí porque puede que algunos matices se hayan perdido en la traducción. En 1971 un
Vía Sillicon Alley Insider me encuentro una tabla que demuestra que la Ley de Moore era bastante prudente.El post compara tres generaciones de productos Apple, y sus prestaciones hardware, produciendo una sensación de vértigo:Mi reflexión sin embargo va por otro lado. Con esa capacidad hardware a nu